PARA JULIA (2012)

Mi pueblo tiene un arroyo

que se engrandece en el rio,

cuando se juntan los dos

enredan con remolinos.


Voy allí al atardecer

a tumbarme entre los pinos,

a ver al rio crecer

y a estar a solas conmigo.


Aguas que vais sin parar,

con la mirada les digo,

¿para qué tanto correr

si al final no hay más caminos?


Besaréis muchas orillas,

conoceréis mil parajes,

flores , ramas y semillas

llevaréis por equipaje.


Yo, que os veo al partir

en estas horas del día,

pienso que me estáis diciendo:

Amigo, ¡Así es la vida!

un devenir hacia el mar

donde las penas se olvidan

un constante caminar

y alguna ilusión perdida,

pero todo dará igual

si hubo amor y poesía.


(C) 2005 - Reservados todos los derechos

Imprimir esta hoja